Seguro que a todos/as vosotras, más de una vez se os han dormido los pies, esa sensación de hormigueo tan desagradable, que nos dejan el pie inmóvil durante determinados segundos.

Desde Flexor, vamos a explicarte las causas más comunes o principales orígenes: mecánico, vascular y neurológico.

  • En primer lugar destacamos el origen mecánico:

Siempre hemos dicho que el uso de un calzado inadecuado, puede provocar deformidades, o lesiones en los pies, que a su vez, reconducen a una compresión en determinadas zonas del pie; ésta compresión “forzada” provoca que se nos duerma esa zona del pie, científicamente conocido como parestesia.

  • En segundo lugar consideramos el origen neurológico:

Muchas veces, la interrupción de señales neurológicas, provocan parestesia, y puede ser causa de diversas patologías como el abuso del consumo de alcohol, tabaco, fármacos o  diabetes.

  • Por último, el origen vascular:

Por vascular, entendemos “circulación”, es decir, a causa de problemas de circulación en las extremidades inferiores, como la hipertensión, microcirculación alterada por el frío, etc…

A veces, el uso de un zapato inadecuado o la compresión de un vendaje, produce presión en determinadas zonas del pie, causando esa sensación de hormigueo, ya que comprime algunas ramas nerviosas.

 

Como recomendación a grosso modo, podemos destacar la importancia de controlar bien las patologías o enfermedades previamente diagnosticadas, y el uso de un buen calzado, que no presione más de la cuenta ninguna parte del pie, que cuente con una amortiguación óptima; al mismo tiempo que debemos ser conscientes de nuestras posturas corporales en el día a día.

De todas formas, si notas que tus pies se duermen muy a menudo, lo más recomendable es asistir a un profesional, acudir a tu podólogo, para que realice el estudio correspondiente, y poner solución mediante el tratamiento más adecuado y ajustado a tu caso.