Para empezar a hablar sobre éste tema, debemos tener en cuenta qué son las cosquillas, y cómo se pueden producir, para poder llegar a relacionarlas con los pies.

Se conoce como “cosquillas” a la sensación que experimentan algunas partes del organismo cuando detectan contacto, y consiste en una sensación agradable que suele provocar risa de manera involuntaria, a grandes términos se puede definir como una excitación nerviosa acompañada de risa.

Como hemos dicho, ésta reacción sucede con el contacto de determinadas zonas de nuestro cuerpo, y una de las más comunes son los pies… ¿a qué se debe eso?

Las plantas de los pies, son la zona del cuerpo donde encontramos el mayor número de terminaciones nerviosas por centímetro cuadrado, se calcula que en cada pie hay unas 7.000 terminaciones.

Por lo tanto, cualquier contacto con las plantas del pie, estimula a una gran cantidad de nervios, y curiosamente, en el pie derecho sentimos más cosquillas que en el izquierdo.

Como curiosidad, es recomendable realizar este tipo de caricias en los pies de los bebés y niños, para estimular su sistema nervioso durante su desarrollo.

 

¿Sabías que las cosquillas en el pie, se han llegado a utilizar como tortura?

Ésta sensación suele relacionarse con algo positivo e inofensivo, pero cuando se realiza de forma prolongada, acaba causando un colapso en los receptores nerviosos, que entran en estado de tensión.

El resultado de este estado, es una sensación de fatiga y dolor, es por ello que antiguamente se utilizaban las plantas de los pies para realizar ese tipo de torturas.