Como hemos destacado en varias ocasiones, los pies son nuestra base, es decir, los pilares que soportan el peso y presión de nuestro organismo, y por lo tanto, son propensos a sufrir lesiones si no de cuidan de una manera idónea.

Estas lesiones pueden ser ocasionadas por diversas razones, ya sea por un problema óseo, muscular, una mala postura, sobrecarga, un mal gesto…

Las personas que realizan ejercicio a diario son más propensas a sufrir lesiones, ya que el riesgo de padecerlas es evidentemente más alto que el aquellas personas cuyo estilo de vida es más sedentario. Además, no todo el mundo que realiza alguna actividad física lo hace de una manera consciente en cuanto a técnica y calzado adecuado se refiere.

Desde Flexor hemos hecho una pequeña selección de las lesiones más comunes que pueden sufrir los pies:

 

  • Neuroma de Morton:

Esta lesión, seguramente nueva para muchos de vosotros, afecta a los metatarsianos y está provocada por una compresión de dos ramas del nervio plantar a su paso por el 3º espacio intermetatarsiano.

Las causas más comunes por las que puede aparecer esta lesión son: el tipo de pisada o morfología del pie, un calzado demasiado estrecho (especialmente en la zona metatarsal) o la sobrecarga metatarsal.

  • Fascitis plantar:

Esta lesión, como su nombre indica, es una inflamación de la inserción de la fascia plantar en el calcáneo, a consecuencia de una tensión excesiva de la misma y repetida en el tiempo.

El uso de un calzado inadecuado para realizar algún determinado deporte y un tipo de pie muy cavo y rígido o, por el contrario, muy plano, es la causa más común por la que suele aparecer este tipo de lesión.

  • Esguince de tobillo:

Muchos de vosotros/as seguro que habéis sufrido esta lesión a lo largo de vuestra vida. El esguince viene provocado por un desgarro en los ligamentos del pie, normalmente en los del lado externo.

La principal causa suele ser una pisada incorrecta, un mal gesto durante una determinada situación o bien por un calzado inadecuado para una determinada práctica deportiva.

  • Bursitis retrocalcánea

Entre el hueso del talón (calcáneo) y el tendón de Aquiles encontramos una pequeña bolsa encargada de amortiguar el tendón de las repetidas tensiones a las que está sometido y evitar el roce directo con el hueso. Esta lesión se basa en la inflamación de la pequeña bolsa (bursa retrocalcánea), provocada por la fricción excesiva con el tendón.

La causa más común de su aparición suele ser la falta de desarrollo muscular del tríceps sural o el acortamiento del mismo y/o la práctica de ejercicio intenso sin un calentamiento previo adecuado.

 

Para evitar cualquier tipo de lesión en los pies es muy importante utilizar siempre un calzado adecuado y una buena preparación del cuerpo antes de realizar cualquier tipo de actividad física, además de garantizar una pisada correcta con el uso de plantillas si fuera necesario.