La obesidad es un problema cada vez más destacado a nivel mundial, que tiene efectos negativos en nuestro organismo.

Normalmente, los problemas de salud derivados de la obesidad se relacionan con las enfermedades cardíacas y la diabetes. La realidad es que la obesidad afecta a todo el cuerpo y sus efectos negativos repercuten, en una parte muy importante, sobre nuestros pies.

Estas son algunas de las mayores consecuencias de la obesidad sobre nuestros pilares:

  • Sobrecarga en los pies:

Este es el problema más evidente y principal, ya que el exceso de peso obliga a los pies a aguantar la presión y peso de éste, deformando así el calzado y las plantillas.

  • Exceso de pronación:

Se considera el segundo problema más visual a causa del exceso de peso. La pronación controlada es una posición natural del pie en la que este rota internamente en dinámica para absorber el impacto de las fuerzas de reacción del suelo. En cambio, un exceso de peso corporal ayuda a que esta pronación sea excesiva, colapse el arco interno del pie y afecte a las estructuras óseas y tendinosas que lo conforman.

  • Problemas circulatorios

Debido al exceso de materia grasa acumulada en el sistema circulatorio, el torrente sanguíneo encuentra dificultades para circular con normalidad. Por ello, las partes más distales del cuerpo con respecto al corazón son las más afectadas ya que la sangre llega con mayor dificultad.

  • Tendinitis

El sobrepeso ejerce presión sobre los tejidos de conexión próximos a las articulaciones, entre ellos, los tendones. Esta presión excesiva puede causar la inflamación de los tendones dando lugar a la tendinitis.

  • Pie plano

El exceso de peso hace que el arco del pie se colapse y se aplane, dando lugar a una pisada totalmente plana. El pie plano provoca tensión en la musculatura del pie, sobretodo en la de la cara interna y cara plantar. Esto puede conllevar a padecer patologías como la fascitis plantar o el espolón calcáneo.

  • Callosidades

Cuando hay un exceso de peso, las extremidades inferiores deben soportar mayor carga sobre ellas y esto provoca la aparición de un exceso de presión en determinadas zonas del pie, las cuales provocan durezas o hiperqueratosis, comúnmente conocidas como callosidades o callos.

 

La obesidad es un problema que afecta esencialmente a todo el cuerpo, pero sus efectos en los pies a menudo se ignoran, a pesar de ser muy importantes, dolorosos y potencialmente graves para nuestra salud diaria.