El uso de complementos para el confort es generalizado en el día a día de cualquier persona, sobre todo en el ámbito laboral. Desde respaldos hasta riñoneras, pasando por reposa pies o alfombrillas especiales para el ratón, entre otros. Pero, ¿tenemos en cuenta los tipos de plantillas?

A pesar de lo que se pueda pensar, el confort de los pies es uno de los aspectos que más influyen en nuestro estado general de salud, pudiendo afectarla gravemente a través de otras dolencias de las que, sin consultar con un profesional, no podríamos determinar su procedencia.

Por ello, hoy queremos dedicar este artículo a los principales motivos por los que debes usar plantillas para el día a día, sea cual sea la actividad que desempeñes.

¡Empezamos!

Pies, ejes de funcionamiento

El principal motivo para optar por alguno de los tipos de plantillas que puedes encontrar en el mercado es, precisamente, los pies. Como parte de las extremidades inferiores, los pies son los encargado de mantener el peso del cuerpo, así como la estabilidad del mismo y, aunque no de forma independiente, la movilidad.

Los pies albergan hasta 100 músculos, así como 26 huesos y 33 articulaciones. La lesión de alguno de estos elementos puede desencadenar un problema grave de movilidad que podría impedirte llevar una vida normal entre uno y tres meses, dependiendo de cada caso.

Rutinas y trabajo

A lo largo del día, las rutinas o los trabajos que desempeñamos afectan directamente a los pies. Desde el inicio hasta el final del día, los pies están en constante movimiento. Nos desplazamos, en gran medida, a pie, y dependiendo del tipo de trabajo, es posible pasar hasta 8 horas de pie.

Por ello, el segundo motivo para usar alguno de los tipos de plantillas existentes es evitar y aliviar los posibles dolores que pueden aparecer a lo largo del día.

Salud, cuidados y prevención

El tercero de los motivos se centra en prevenir. Y es que, a pesar de su función, vital e indispensable, los pies suelen ser los grandes olvidados. Su salud y su cuidado suele quedar relegado a un segundo plano a la hora de establecer nuestras rutinas o consultas médicas, exceptuando aquellos casos de dolencias severas que nos obligan a consultar con un profesional.

Unos pies en estado óptimo no deben doler, pero para ello, el uso de plantillas es vital. No es necesario esperar a padecer una patología. Basta con optar por cualquiera de los tipos de plantillas disponibles para proporcionarles el máximo confort y prevenir posibles lesiones.

Ya no tienes excusas. Existen numerosos tipos de plantillas entre las que puedes encontrar las que más se amoldan a tus necesidades y las de tus pies.

¿Por qué sufrir si hay solución?

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