En el ámbito de la ortopedia, la podología y, en definitiva, el sector de los pies, existen innumerables productos y materiales ideados para cumplir con determinadas funciones relacionadas con su salud. Además de las plantillas y las taloneras, que quizás son los más populares, también cabe destacar otros productos como el alza metatarsal.

¿Aún no sabes qué son y para qué sirven?

En este artículo te explicamos un poco más sobre este producto, su función, sus indicaciones y sus usos más frecuentes.

¡Toma nota!

Qué es el alza metatarsal y qué tipos hay

El alza metatarsal es un recurso ortopédico que se utiliza sobre todo para aliviar el dolor en la zona de los metatarsos.

Para lograrlo, el alza metatarsal se centra en elevar la zona retrocapital, es decir, detrás de la zona metatarsal, situando los metatarsos en su posición correcta.

Existen diferentes tipos de alzas, dependiendo de las funciones a cumplir. Además de la elevación, la distribución de cargas es fundamental para aliviar el dolor en el antepié. Para ello sirve el alza metatarsal distribuidor de cargas, que actúa repartiendo las cargas en la zona de la anteplanta.

Estas alzas pueden utilizarse, en ortopedia o podología, como componentes de la plantilla que se añaden durante la confección de la misma. También pueden estar integrados en la propia anatomía de la plantilla, aspecto en que Flexor, como expertos en biomecánica del pie, pone especial atención.

Por otro lado, existen también almohadillas metatarsales como elemento externo de confort, como es el caso de la almohadilla metatarsal para mujer de tipo calcetín. Este tiene interior de gel de silicona que actúa repartiendo las cargas en la zona de la anteplanta, aliviando el dolor.

Metatarsalgia y alza metatarsal

Una de las problemáticas más vinculadas al uso del alza metatarsal es la metatarsalgia. Se trata del dolor recurrente en la zona anterior del pie, es decir, la zona donde se encuentran los huesos metatarsianos.

La aparición de esta patología se asocia a la pérdida de volumen en la zona que recubre dichos huesos, lo que provoca que el impacto del pie contra el suelo sea más fuerte y se ocasione un intenso dolor. A pesar de ello, las causas de la metatarsalgia son diversas. Desde deformaciones en el pie hasta alteraciones en la pisada, pasando por enfermedades sistémicas o problemas ocasionados por el calzado, como el de tacón.

Si quieres velar por la salud de tus pies o eres de los que sufre metatarsalgia, infórmate sobre el alza metatarsal y sus aplicaciones.

¡En Flexor cuidamos de tus pies!