La práctica de deporte ha ido en aumento durante los últimos años en la sociedad Española, concretamente en un 9,2%.

¿Qué significa esto? 

Los datos indican un incremento en el número de personas que realizan una práctica deportiva (running, fitness, fútbol, etc.) y un aumento de la actividad diaria (caminar para los desplazamientos cortos, subir escalones en lugar de tomar el ascensor, entre otros). Aunque este es un dato positivo, se debe poner atención a los requerimientos específicos de cada actividad.

¿Por qué?

El desconocimiento sobre la técnica de realización de algún tipo de actividad o deporte, puede tener consecuencias perjudiciales para la salud.

También se debe tener en cuenta que en ciertas actividades deportivas los pies deberán soportar hasta 3 veces el peso corporal. Es por ello que debemos conocer perfectamente los siguientes aspectos: nuestro tipo pisada, cuales son las técnicas (posturas y movimientos) de cada actividad y el calzado más adecuado para su práctica.

Teniendo en cuenta estos puntos, se podrá realizar de forma correcta el ejercicio y evitar así lesiones.

En este blog te ayudaremos a identificar tu tipo de pisada de una forma sencilla para que así puedas actuar antes de padecer cualquier tipo de lesión.

 

Tipos de pisada:

Neutra

Este tipo de pisada se caracteriza por tener una distribución equitativa del peso corporal entre la parte delantera del pie y el talón. El desgaste de la suela es bastante homogéneo. Si el pie no presenta ninguna otra patología asociada, se podría considerar como el tipo de pisada “ideal”, la cual permite no sobrecargar tanto la musculatura inferior y evitar lesiones como tendinitis o esguinces.

Pronador

Se trata de uno de los patrones de pisada más frecuente. Consiste en la desviación en dinámica del eje medio del pie hacia la cara interna del mismo, y se puede identificar por el desgaste del borde interno de la suela de la zapatilla. Esto puede provocar sobrecarga de la musculatura inferior y/o dolencias en rodillas, entre otros. A la larga, estos factores pueden conllevar a padecer algún tipo de lesión que nos aleje de la actividad deportiva durante algún tiempo.

Supinador

Es la contraria a la pisada anterior, ya que consiste en la desviación en dinámica del eje medio del pie hacia la cara externa. La carga corporal se vuelca hacia el lateral del pie, propiciando así una inestabilidad en la marcha, sobretodo de tobillo. Este tipo de apoyo puede causar lesiones tipo esguinces, pinzamientos de rodilla y/o sobrecarga muscular lateral.

 

Una pisada incorrecta podría dar lugar a lesiones o molestias no solo en el pie, sino también en el resto de la extremidad inferior, pudiendo llegar  también a provocar dolor de espalda.

Por todo ello, desde Flexor recomendamos la utilización de soportes plantares que ayuden a neutralizar la marcha y a una repartición más equitativa del peso corporal en los pies. También destacamos la importancia del uso de un calzado adecuado para cada actividad y de unos conocimientos básicos de los gestos deportivos en cada caso.