En el fútbol, al igual que en otros deportes, existe una serie de patologías o lesiones que son más frecuentes que otras, sobre todo si se tienen en cuenta los músculos y las articulaciones que entran en juego. Se trata de un conjunto de afecciones de las que, con entrenamiento, mimo y el uso de plantillas con amortiguación, se puede reducir su índice de aparición.

Hoy hacemos un pequeño recorrido por las zonas y las lesiones más frecuentes. Además, os dejamos algunos consejos para prevenirlas.

¡Toma nota!

Zonas con mayor volumen de lesiones

En el fútbol entran en juego muchas partes del cuerpo, pero son las extremidades inferiores las que suelen albergar un mayor número de lesiones. Piernas, tobillos y pies son las zonas más afectadas.

El esguince de tobillo es una de las más comunes, junto con la fascitis plantar, los esguinces o roturas en la rodilla o las contracturas o roturas musculares en los isquiotibiales. Son lesiones frecuentes que pueden producirse por falta de entrenamiento específico, como es el caso de los isquiotibiales, o por falta de acondicionamiento y equipamiento adecuado, como la fascitis plantar, cuya prevención es posible, entre otros aspectos, con el uso de plantillas con amortiguación.

Lesiones más frecuentes

Entre las lesiones frecuentes más comunes cabe destacar la sobrecarga muscular, debido a periodos de esfuerzo excesivo, las lesiones ligamentosas o esguinces, que son lesiones traumáticas, es decir, ocasionadas en accidentes deportivos, o la tendinitis, generalmente ocasionada por la excesiva repetición de movimientos en el tendón.

La fascitis plantar, por su parte, se asocia a la pisada, la estabilización del tobillo o el equilibrio del cuerpo.

Prevención de lesiones

Prevenir estas lesiones, en ocasiones, es difícil, sobre todo si son lesiones traumáticas. Pero sí que es posible evitar la aparición de lesiones no traumáticas, es decir, aquellas que no aparecen por accidente deportivo.

Es el caso de la fascitis plantar, para la que se pueden utilizar complementos como los calcetines fascitis plantar, con estabilización del tobillo, plantillas personalizadas, para adecuar el tipo de pisada, o plantillas con amortiguación, para disminuir los impactos reiterativo en el pie.

Las contracturas o roturas musculares en los isquiotibiales, por su parte, precisan de mayor entrenamiento específico para este músculo. Centrando el entrenamiento y el calentamiento en todos los músculos por igual, sin olvidarnos de ninguno, podremos evitar este tipo de dolencias. Junto a esto, el respeto de los tiempos, es decir, no forzar el sistema muscular y amoldar la actividad sin excesos.

Si eres un apasionado del fútbol, no desistas. Con cuidado, entrenamiento y prevención, todo es posible. En Flexor ponemos a tu disposición las mejores plantillas con amortiguación para que puedas disfrutarlo sin preocupaciones.