Ahora que damos la bienvenida a un nuevo año, los nuevos propósitos llenan nuestras recién estrenadas agendas. Propósitos saludables como volver al gimnasio. Y es que el ejercicio físico es indispensable para lograr el bienestar, aunque siempre hay que tener en cuenta algunos consejos que nos ayuden a evitar lesiones, como el calentamiento, la adaptación o el uso de plantillas deportivas.

En Flexor apostamos siempre por el deporte y queremos que cumplas tu propósito de la mejor forma posible: ¡sin lesiones!

Toma nota y empieza el año con buen pie.

Rutina de calentamientos y estiramientos

La rutina de calentamientos es fundamental para evitar lesiones, al igual que las plantillas deportivas o el proceso de adaptación. En el calentamiento se trabajan los diferentes músculos y articulaciones para que vayan incrementando la temperatura y la flexibilidad que después, en la realización de la actividad en cuestión, serán más que necesarias.

Tan importante como el calentamiento al inicio de la actividad es el estiramiento al finalizar la misma. Se trata de una forma de relajar los músculos después de un periodo, corto o largo, de intensa actividad.

Entrenamiento progresivo, variado y equipado

Las rutinas de gimnasio han de afrontarse, principalmente, con un equipamiento adecuado. Un equipo que contemple tanto zapatillas y plantillas deportivas como ropa transpirable o guantes de protección, entre otros elementos, dependiendo de la actividad.

Además, ha de respetar un incremento progresivo que permita al cuerpo adaptarse a la intensidad de la actividad, con sus correspondientes periodos de recuperación. Del mismo modo, debe ser variado, es decir, no debe centrarse únicamente en determinados ejercicios, sino que lo ideal es que cambies tus rutinas constantemente.

Alimentación e hidratación

Por último, aunque no menos importante, la hidratación y la alimentación. Antes, durante y después de la realización de cualquier tipo de ejercicio, la hidratación es fundamental. Lleva contigo siempre una botella de agua y acostúmbrate a dar pequeños sorbos.

La alimentación, por su parte, ha de ser sana y equilibrada. Una dieta variada y completa en la que se contemplen carbohidratos de buena calidad, vitaminas, proteínas y minerales.

Y tú, ¿te has propuesto recuperar tu rutina de gimnasio? Si es así, no olvides estos consejos: calentamiento, estiramiento, hidratación, adaptación y plantillas deportivas.

¡Cumple con tu objetivo!